Astrologia activa

Martes, 19 Agosto   

Descubrí la astrología en el 1970, mientras cumplía el servicio militar, a veintidos años, en el Aeropuerto de Latina. Me zambullí enseguida y con grande pasión. Comprendí que la unica manera de aprender no era la de estudiar decinas de libros (cosa que igualmente hice muchas horas al día) sino sobre todo, ejercitarse en el campo, encontrarse con cientos de personas y trazar sus horoscopos: equivocarse y aprender de los errores. No creo que exista un metodo mejor.

Estudiaba horas y horas un tema natal antes de encontrar una persona y escribía algunos apuntes preguntándome como sería físicamente, que carácter tendría, quales serían sus intereses culturales, etc. Luego hablaba con el consultante, que en la mayor parte de los casos no conocía, y cuando éste se iba, recién entonces comenzaba el estudio verdadero para entender donde me había equivocado y por cual motivo.

Un semejante gimnasio de pruebas me daba buenos frutos y notaba que, aún sabiendo que el camino por recorrer era infinito, a pesar de ello lograba pequeñyos progresos. La astrología se convirtió en mi grande pasión y le reconocí un atractivo nada menos que superior a la informatica, que era el otro alimento de mi alma. Pero había algo que no podía digerir, tantas veces me encontraba de frente a personas que estaban por vivir transitos dificilísimos, situaciones evidentemente dramáticas y yo no era en condición de hacer nada por ellos. Callar la verdad no era mi estilo ya que pensaba que así los habría engañyado.

Decirla, debía decirla, pero como afrontar después, sus contrariedades, sus miedos?. Era éste el nudo principal de desatar si quería continuar a ser un astrologo. En aquellos años hacía también mi primera análisis junguiana y leía tantos libros de psicología. Quedé rapidamente encantado del concepto de “cubrir un símbolo” o, como lo habría llamado yo más tarde, de “exorcización de un símbolo”.

En Psicología cubrir significa activar, dar vida. Leí con extraordinario interés el prefacio que Gianfranco Tedeschi, un analista junguiano e capo-escuela en Italia, hizo en una edición económica del libro de Jung sobre la esquizofrenía , Psicología de la Esquizofrenía, Newton Compton Italiana. Sobre este tema encontrarán escrito más adelante y comprenderán que de este ejemplo nació gran parte de mi practica astrológica, precisamente, bajo el nombre de “exorcisación del símbolo”.

Mientras yo me sumergía, avidamente, en estas lecturas, estudiaba también las Revoluciones Solares e descubrí, desde el inicio, que era posible cambiarlas, completamente, desplazándose en el día del cumpleaños. Estos dos descubrimientos paralelos encendieron en mí una chispa, el deseo de recorrer un camino, de tratar de hacer luz, de verificar algunas posibilidades.

Había encontrado un sendero semi escondido y trataba de iluminarlo con una débil antorcha. Aquel habría sido mi futuro camino que no habría jamás abandonado y que trato de perfeccionar cada día que pasa. La exorcización de los símbolos y las Revoluciones Solares Miradas son la base de la Astrología Activa.